Unos 300 choferes de carga bloquearon el jueves 3 de septiembre de 2026 el acceso a la garita comercial Mexicali-Calexico. La protesta arrancó un día después de que autoridades estadounidenses retiraron en pocas horas la visa B1 a 17 operadores en ese cruce, según el relato de los propios manifestantes. Esa cifra no tiene verificación oficial, pero bastó para encender al gremio.
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) había advertido desde el miércoles que transportistas de Mexicali preparaban una manifestación desde las 5 a.m. del jueves. Los choferes organizaron el cierre por su cuenta, a través de un chat de WhatsApp con más de 1,000 conductores de todo el país. Si transportas carga entre México y Estados Unidos, este conflicto afecta tus tiempos de entrega y tus costos operativos de forma directa.
El punto de quiebre: qué es el cabotaje y por qué genera conflicto
La visa B1 deja a los choferes mexicanos cruzar carga internacional entre México y Estados Unidos. La ley prohíbe el cabotaje: mover mercancía entre dos puntos dentro de territorio estadounidense. Ese es el límite legal que separa un viaje autorizado de una infracción migratoria.
El problema surge en la interpretación. Los choferes denuncian que las autoridades aplican la regla de forma distinta según el caso. Mover una caja vacía dentro de Estados Unidos para recoger producto terminado se ha tratado como cabotaje. Lo mismo pasa cuando la aduana cierra antes de terminar el trámite y el conductor deja la unidad en un patio estadounidense para volver a dormir a México. Esa pausa se ha usado, según varios operadores, como motivo para cancelar el permiso.
Un manifestante contó a medios locales que le retiraron la visa por parar en un comercio dentro de Estados Unidos y por viajes que superaron los cuatro días, cuando algunos recorridos toman hasta nueve. Otro operador, con 11 años en la ruta, señaló el hostigamiento de agentes migratorios y dijo que el temor a cruzar ya afecta su trabajo diario.
Vale aclarar un punto que circula con imprecisión entre los choferes: mientras algunos atribuyen las revocaciones al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), reportes especializados en transporte transfronterizo apuntan a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) como la agencia que revisa el estatus migratorio en los cruces. Ambas dependencias trabajan bajo el Departamento de Seguridad Nacional, pero cumplen funciones distintas: CBP controla el ingreso en garitas y CBP es quien históricamente ha vigilado el cumplimiento de las reglas de cabotaje.
Una garita clave para el comercio binacional
El cruce Calexico East-Mexicali mueve cerca de 1,255 camiones de carga al día y genera alrededor de 2,000 millones de dólares en comercio anual. Por ahí circulan productos industriales, automotrices, médicos y agrícolas todos los días. Un bloqueo prolongado golpea directo a la cadena de suministro de la industria maquiladora de Baja California y a los contratos de exportación de empresas del noroeste del país.
La protesta también llegó a la garita de San Luis Río Colorado, Sonora. Los choferes advirtieron que podrían extender el cierre a Tijuana, incluida la aduana de Mesa de Otay, uno de los cruces con mayor volumen de carga en toda la frontera norte.
Un representante gremial en Mexicali dijo conocer de forma directa 11 casos de revocación de visa en la zona y pidió a los afectados presentar sus expedientes para revisar cada situación. Organismos de la industria maquiladora pidieron la mediación de las secretarías mexicanas de Gobernación y de Relaciones Exteriores para negociar con las autoridades estadounidenses.
Un problema que se acumula desde hace semanas
El malestar entre los transportistas no nació el 3 de septiembre. Medios regionales reportaron que el descontento creció durante al menos tres semanas antes del bloqueo. Las cancelaciones de visa se acumularon hasta que los choferes decidieron actuar.
A este conflicto se suma otro factor: la exigencia de que los operadores demuestren dominio del inglés. La regla siempre existió, pero no se aplicaba con rigor. Ahora algunos choferes enfrentan sanciones por no sostener una conversación básica en inglés durante las revisiones.
Este patrón coincide con lo que reportes especializados documentaron desde meses antes en otros cruces de la frontera, donde miles de operadores mexicanos perdieron su autorización para entrar a Estados Unidos por el mismo motivo. La revisión de cabotaje dejó de ser un caso aislado en Mexicali y se convirtió en una tendencia de aplicación en toda la línea fronteriza.
Qué sigue: riesgo logístico y la necesidad de reglas claras
A corto plazo, el bloqueo ya presiona los tiempos de cruce y genera incertidumbre entre las empresas que dependen de esa garita. Si el conflicto no se resuelve pronto, los retrasos se traducen en costos adicionales, renegociación de contratos y sanciones por incumplimiento de entregas.
Si operas o contratas transporte transfronterizo, evalúa rutas alternas, documenta cada tramo del recorrido y mantén comunicación directa con tu chofer durante el cruce. Esa evidencia puede ser la diferencia entre resolver un malentendido y perder una visa.
A mediano plazo, el sector necesita algo más que una mesa de diálogo puntual. Requiere reglas por escrito, aplicadas de forma pareja, sobre qué actividades permite la visa B1. Sin esa claridad, el riesgo para operadores individuales y para empresas de autotransporte se mantiene alto.
Si los gobiernos de México y Estados Unidos logran criterios compartidos y transparentes, el sector recupera la confianza operativa que necesita uno de los corredores comerciales más activos de América del Norte.
Preguntas frecuentes
Los choferes bloquearon la garita el 3 de septiembre de 2026 luego de que autoridades estadounidenses retiraron la visa B1 a 17 operadores en pocas horas, según el relato de los propios manifestantes. La protesta se organizó a través de un chat de WhatsApp con más de 1,000 conductores de todo el país.
El cabotaje es mover mercancía entre dos puntos dentro de territorio estadounidense, una actividad prohibida para transportistas extranjeros con visa B1. Los choferes denuncian que la regla se aplica de forma inconsistente, incluso en casos como mover una caja vacía o dejar la unidad en un patio para regresar a dormir a México.
Reportes especializados en transporte transfronterizo señalan a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) como la agencia que vigila el cumplimiento de las reglas de cabotaje, aunque algunos choferes atribuyen las revocaciones al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Sí. La protesta ya llegó a la garita de San Luis Río Colorado, Sonora, y los choferes advirtieron que podrían extender el cierre a Tijuana, incluida la aduana de Mesa de Otay, uno de los cruces con mayor volumen de carga de la frontera norte.
Fuentes
INEGI, Programa IMMEX (2026). Datos de exportación y empleo manufacturero en Baja California.