México busca captar más empresas del nearshoring. Para lograrlo necesita subir su nivel logístico. El reto toca carreteras, ferrocarriles, puertos, aduanas y transporte de carga. También toca la falta de personal capacitado. La Secretaría de Economía (SE) puso el tema sobre la mesa en un momento de mayor competencia por inversión extranjera.
Durante la Semana del Contenedor, organizada por la Asociación Mexicana de Transporte Intermodal (AMTI), Ignacio Aguado, director general de Innovación, Servicios y Comercio Interior de la SE, habló de un retroceso claro en el desempeño logístico del país. Los datos del Banco Mundial lo confirman. Revisa la cifra exacta en el recuadro de abajo.
Aguado también señaló que los costos logísticos de México pesan más que el promedio de los países de la OCDE. Esa diferencia se nota en cada envío. Sube el costo final de los productos y resta competitividad a las empresas que operan en el país.
Infraestructura logística, un pendiente para competir
Aguado marcó varios frentes de trabajo: mejorar carreteras, reforzar la seguridad, ampliar puertos y vías férreas y agilizar los trámites aduaneros. También habló de sumar tecnología y capacitar personal.
Estos puntos pegan directamente en el transporte de carga. El estado de las carreteras y la seguridad en ruta definen cuánto tarda un viaje y qué tan predecible es. La capacidad de puertos, trenes y cruces fronterizos también define cómo las empresas arman sus rutas y combinan modos de transporte. La información oficial no detalla proyectos, presupuestos ni fechas para resolver estos pendientes.
Un reporte de mayo de 2026 unió los rezagos de infraestructura con los altos costos logísticos. El Consejo de Políticas de Infraestructura del Colegio de Ingenieros Civiles de México pidió planeación de largo plazo e infraestructura estratégica. Esa fuente ubicó los costos logísticos del país en un rango cercano al que mencionó Aguado. La diferencia entre ambas cifras puede venir del periodo o del método de cálculo. Las dos coinciden en un punto: México tiene una brecha frente al promedio de la OCDE y un margen real de mejora.
Nearshoring y transporte intermodal
La relocalización de fábricas acerca a México a las cadenas de suministro de Norteamérica. Para capturar esa oportunidad, las empresas necesitan mover insumos y productos con tiempos fijos y costos bajo control. El nearshoring sube el valor de la conexión entre plantas, centros de distribución, carreteras, ferrocarriles y puertos.
Un análisis de la OCDE sobre nearshoring en México indica que mejorar la infraestructura y los servicios logísticos ayuda a atraer inversión y subir la productividad. El documento también marca retos en la distancia entre zonas productivas y puntos de salida, y en los trámites fronterizos. La competitividad no depende únicamente de construir caminos. También exige servicios ágiles y coordinación entre los actores de la cadena.
Para las empresas de transporte, más integración intermodal amplía las opciones de operación. Esa opción depende de conexiones claras entre modos y de tiempos de transferencia previsibles. La SE habló de mejorar la infraestructura ferroviaria y portuaria, pero no precisó qué corredores tendrán prioridad ni cuándo llegarán los cambios.
La eficiencia aduanera también pesa en la operación diaria. Un trámite lento afecta la programación de unidades, el uso de equipo y la entrega de mercancía. Procesos claros y rápidos facilitan la planeación de rutas y entregas. La fuente original no anunció medidas aduaneras concretas.
Capacitación y disponibilidad de talento
El capital humano marca otro punto central del desempeño logístico. México enfrenta escasez de personal capacitado en transporte y logística. Las empresas del sector reportan dificultad real para cubrir vacantes técnicas. Verifica el dato exacto en el recuadro de abajo.
Aguado sostuvo que la capacitación y la certificación son necesarias para capturar las oportunidades del comercio exterior y del T-MEC. Para las empresas de autotransporte, el desarrollo de personal incide en la operación, el manejo de procesos y la coordinación con otros eslabones logísticos. Cubrir vacantes especializadas también ayuda a responder a una demanda creciente de almacenamiento, movimiento de mercancías y servicios de transporte.
Lo que viene para las empresas de transporte de carga
En el corto plazo, los transportistas seguirán operando dentro de una infraestructura con presión en capacidad, seguridad y eficiencia. Por eso, la planeación de rutas, el control de costos y la coordinación con clientes y operadores logísticos mantienen un papel central. La fuente original no establece cambios regulatorios ni obligaciones nuevas para las empresas.
A mediano plazo, una mejora sostenida en carreteras, ferrocarriles, puertos, aduanas y capacitación reduce fricciones y facilita la unión de México con las cadenas de suministro regionales. También abre oportunidades para los operadores capaces de ofrecer servicios confiables y conectarse con esquemas intermodales. El riesgo real es que la demanda de nuevas inversiones avance más rápido que la infraestructura y el talento disponibles.
La SE coloca el desempeño logístico como condición para capturar el nearshoring, pero todavía no detalla un plan, metas ni plazos. Para las empresas de transporte, el avance depende de que las prioridades mencionadas se vuelvan mejoras operativas medibles. Mientras eso pasa, la infraestructura, la seguridad, los costos y el personal disponible seguirán marcando la capacidad del sector para atender nuevos flujos de carga.
Gestionar esta incertidumbre pide control fino sobre cada embarque, cada ruta y cada costo. Plataformas como las de DUFREI dan a transportistas y expedidores visibilidad de sus operaciones y herramientas para facturar, cobrar y dar seguimiento a sus cargas, un apoyo útil mientras el país cierra su brecha logística.
Preguntas frecuentes
México bajó del lugar 51 al 66 en el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial, con un puntaje de 2.9 sobre 5 según el reporte LPI 2023. La Secretaría de Economía citó este retroceso como una señal clara de los pendientes del país en materia logística.
Los costos logísticos equivalen a entre 12 y 15% del PIB en México, frente a un 8% en promedio en los países de la OCDE, según datos de la Secretaría de Economía corroborados por el estudio State of Logistics 2024 de CSCMP y Kearney. Esta diferencia eleva el costo final de los productos y reduce la competitividad de las empresas que operan en el país.
La Secretaría de Economía identificó cinco frentes prioritarios: mejorar carreteras, reforzar la seguridad en ruta, ampliar la capacidad de puertos y vías férreas, agilizar los trámites aduaneros y capacitar personal técnico. Estos puntos afectan directamente los tiempos y costos del transporte de carga.
La relocalización de fábricas en México exige mover insumos y productos con tiempos fijos y costos controlados, por lo que una mejor conexión entre plantas, carreteras, ferrocarriles y puertos resulta clave. Un análisis de la OCDE indica que mejorar la infraestructura y los servicios logísticos ayuda a atraer inversión extranjera y aumentar la productividad del país.
Fuentes
https://www.tyt.com.mx/nota/se-busca-mejorar-desempeno-logistico-de-mexico-para-atraer-nearshoring
https://t21.com.mx/rezagos-en-infraestructura-elevan-costos-logisticos-en-mexico/
https://www.milenio.com/negocios/mexico-tiene-los-costos-logisticos-mas-altos-de-norteamerica
https://expansion.mx/economia/2023/07/24/carreteras-puertos-t-mec-infraestructura-nearshoring