La Secretaría de Marina, a través de un decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11 de diciembre de 2025, puso en marcha un nuevo Reglamento Interior que reorganiza a fondo su estructura y consolida su papel como Autoridad Marítima Nacional. https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5775997&fecha=11/12/2025#gsc.tab=0
El objetivo es separar con mayor claridad las funciones militares de las tareas civiles de gobernanza portuaria, seguridad marítima y administración de puertos, un cambio que impacta de manera directa a toda la cadena logística y al autotransporte de carga que depende de los puertos mexicanos.
El nuevo reglamento confirma la operación de dos grandes subsecretarías dentro de SEMAR, ambas encabezadas por almirantes. Por un lado, la Subsecretaría de Marina se encarga del soporte técnico e industrial, como construcción y reparación de buques, investigación científica y tecnológica, servicios oceanográficos y meteorológicos, sistemas de comunicaciones y armamento, así como planeación y ejecución de infraestructura y dragados. Por otro lado, la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios asume la conducción de la política marítima y portuaria, la supervisión de los puertos y la marina mercante, la coordinación del transporte marítimo y la representación de México ante organismos internacionales del sector.
Una Autoridad Marítima más fuerte y más centralizada
La regulación refuerza a la Autoridad Marítima Nacional, que concentra facultades clave: seguridad marítima, protección de puertos, cuidado del medio ambiente marino, certificación de buques, investigación de incidentes y control del Estado rector de puerto. Para operar en el territorio, SEMAR se apoya en la red de Capitanías de Puerto, responsables de regular el tráfico de embarcaciones, otorgar permisos de navegación, vigilar la seguridad en los recintos y coordinar la respuesta ante emergencias en costas y puertos.
De forma paralela, SEMAR ha venido reorganizando también las Unidades Navales de Protección Portuaria, que actúan como guardia costera dentro de los puertos. Un acuerdo publicado en el DOF en 2025 redefinió la denominación y sedes de estas unidades para eficientar el uso de recursos humanos, materiales, financieros y hasta animales, y mejorar la protección de los intereses marítimos estratégicos del Estado mexicano en los 17 estados con litoral.
Estas Unidades realizan labores de vigilancia, verificación, visita, inspección y control en apoyo a la autoridad en materia de protección marítima y portuaria. También asesoran al Presidente del Centro Unificado para la Protección Marítima y Portuaria en la atención de incidentes, y aplican el Código de Protección a Buques e Instalaciones Portuarias, alineado con la Organización Marítima Internacional y otros organismos.
Puertos como nodos logísticos y el vínculo con el autotransporte de carga
El nuevo Reglamento Interior también refuerza la autoridad de SEMAR sobre el Sistema Portuario Nacional: planeación del desarrollo portuario, autorización de terminales, supervisión de tarifas y coordinación con otros modos de transporte.
El Programa Sectorial de Marina 2025–2030 subraya que los puertos son nodos estratégicos de la logística y que su modernización, la actualización normativa y el control de tarifas forman parte de una política más amplia para consolidar un sistema marítimo integrado, con sinergias entre defensa, energía, comercio, infraestructura y medio ambiente.
Para el autotransporte de carga, que conecta los puertos con las zonas industriales y centros de consumo, estos cambios se traducen en un entorno más regulado y coordinado. Una SEMAR con mayores capacidades institucionales y procesos más claros puede significar reglas más homogéneas entre puertos para acceso, seguridad, inspecciones, horarios y manejo de mercancías. A mediano plazo, esto puede reducir discrecionalidad y dar más certidumbre operativa a las empresas de transporte que operan en corredores claves como Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Veracruz o Altamira.
Sin embargo, una Autoridad Marítima más fuerte también puede implicar mayor rigor en la aplicación de normas de seguridad, protección y medio ambiente, tanto a buques como a instalaciones y operadores logísticos terrestres asociados. Las Unidades Navales de Protección Portuaria, por ejemplo, vigilan el cumplimiento de convenios internacionales y colaboran en la detección temprana de riesgos o amenazas en instalaciones portuarias. Esto puede traducirse en inspecciones más frecuentes, mayores exigencias documentales y controles adicionales en accesos y patios donde operan tractocamiones y remolques.
Cambios internos, cumplimiento y operación diaria
El decreto mantiene al titular de SEMAR, con grado de almirante, como Alto Mando de la Armada de México, con facultades indelegables para definir doctrina y estrategia naval, coordinar la seguridad marítima y administrar el poder naval. En el plano administrativo, conserva el control de la planeación presupuestal, nombramientos de alto nivel, representación legal internacional y concesiones y permisos en el sector.
El nuevo Reglamento también detalla funciones ampliadas para la Unidad de Asuntos Jurídicos, los órganos de inspección y control interno y la Unidad para la Igualdad de Género, Derechos Humanos e Inclusión, con el mandato de fortalecer la transparencia, el apego a derechos humanos y la rendición de cuentas en las funciones militares y civiles. Para el sector logística y autotransporte, esto apunta a procesos más formalizados en sanciones, verificaciones y resolución de controversias, algo relevante en temas como detenciones de carga, incidentes en recintos portuarios o conflictos por permisos y accesos.
La reorganización de regiones, zonas y sectores navales, que SEMAR ha venido ajustando en ambos litorales, también busca una mejor cobertura geoestratégica y mayor capacidad de respuesta operativa. En la práctica, esto significa mandos navales más alineados con las necesidades reales de tráfico marítimo y portuario, lo que puede facilitar la coordinación con autoridades aduanales, Guardia Nacional y dependencias de transporte en operativos conjuntos que afectan rutas de carga por carretera hacia y desde los puertos.
Impacto para el autotransporte: costos, tiempos y riesgos
En el corto plazo, las empresas de transporte pueden enfrentar una etapa de ajuste. La consolidación de SEMAR como autoridad única en materia marítima portuaria, más la reorganización de unidades y mandos, suele venir acompañada de alineación de procedimientos, cambios en formatos, actualizaciones de permisos de acceso, revisiones de protocolos de seguridad y capacitación de personal en recintos portuarios. Todo esto puede generar tiempos adicionales de espera en patios y accesos mientras se estabilizan los nuevos procesos.
En el mediano plazo, si las medidas cumplen el objetivo de mejorar la seguridad y la eficiencia en puertos, el autotransporte de carga podría beneficiarse de menos incidentes de seguridad, mayor previsibilidad en ventanas de atención y una mejor coordinación entre autoridades al atender siniestros, derrames o emergencias en áreas portuarias. El Programa Sectorial de Marina plantea expresamente la modernización de infraestructura, la digitalización de procesos y la profesionalización del personal como palancas para mejorar la logística y hacerla más atractiva a la inversión, lo que incluye terminales y conexiones terrestres.
También hay un impacto potencial en costos. Mayor cumplimiento normativo y requerimientos de seguridad suelen implicar inversiones adicionales por parte de operadores logísticos y transportistas, desde capacitación en protocolos portuarios hasta mejoras en equipos, sistemas de rastreo, seguros y documentación. A su vez, una mejor protección de instalaciones y una aplicación más consistente de convenios internacionales pueden reducir riesgos de robo, contrabando o incidentes que interrumpan la operación y generen costos ocultos.
Perspectiva económica y ajustes para el sector transporte
Para las empresas de autotransporte de carga, el mensaje de fondo es claro: los puertos seguirán bajo un mando naval fuerte, con funciones civiles más definidas y una agenda de modernización y regulación más robusta. Esto demanda una revisión interna de procesos de acceso a puertos, coordinación con agencias aduanales, tiempos de estadía de unidades en recintos y cumplimiento de medidas de seguridad y protección.
A corto plazo, es razonable anticipar ajustes operativos, tiempos de adaptación y la necesidad de reforzar la comunicación con clientes importadores y exportadores para explicar posibles variaciones en tiempos y costos relacionados con puertos. A mediano plazo, si la reorganización logra su objetivo de mejorar la gobernanza marítima y portuaria, el autotransporte podría operar en un ecosistema más predecible y profesionalizado, con mejores conexiones intermodales y un marco regulatorio más claro.
En un contexto en el que México busca consolidarse como plataforma logística bioceánica y nodo clave en cadenas de suministro regionales, la reconfiguración de SEMAR y de la Autoridad Marítima Nacional es una pieza central de la política pública. Para el autotransporte de carga, la oportunidad está en alinearse pronto, participar en los espacios de diálogo a través de cámaras y asociaciones, y aprovechar un entorno portuario más seguro y ordenado para ofrecer servicios más confiables y competitivos.
FAQ
El nuevo Reglamento Interior publicado el 11 de diciembre de 2025 reorganiza SEMAR con dos subsecretarías principales: la Subsecretaría de Marina para funciones técnicas e industriales, y la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios para la política marítima y portuaria. Separa funciones militares de civiles y consolida a SEMAR como Autoridad Marítima Nacional con mayor control sobre el Sistema Portuario Nacional.
La reorganización genera un entorno más regulado con reglas homogéneas entre puertos para acceso, seguridad e inspecciones. A corto plazo puede implicar tiempos de ajuste y espera adicionales, pero a mediano plazo promete mayor certidumbre operativa, menos discrecionalidad y mejor coordinación entre autoridades, aunque con inspecciones más frecuentes y mayores exigencias documentales.
Las Unidades Navales de Protección Portuaria actúan como guardia costera dentro de los puertos en los 17 estados con litoral. Realizan vigilancia, verificación, inspección y control, aplican el Código de Protección a Buques e Instalaciones Portuarias y colaboran en la detección temprana de riesgos en instalaciones portuarias, lo que puede traducirse en controles adicionales para tractocamiones y remolques.
La Autoridad Marítima Nacional concentra facultades clave como seguridad marítima, protección de puertos, certificación de buques, investigación de incidentes y control del Estado rector de puerto. Esto significa mayor rigor en la aplicación de normas de seguridad, protección y medio ambiente, tanto a buques como a operadores logísticos terrestres asociados a los puertos.
La Autoridad Marítima Nacional concentra facultades clave como seguridad marítima, protección de puertos, certificación de buques, investigación de incidentes y control del Estado rector de puerto. Esto significa mayor rigor en la aplicación de normas de seguridad, protección y medio ambiente, tanto a buques como a operadores logísticos terrestres asociados a los puertos.
Fuentes
https://mexicobusiness.news/logistics/news/mexico-reorganizes-semar-under-new-rules?tag=logistics
https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5775997&fecha=11/12/2025#gsc.tab=0
https://sidof.segob.gob.mx/notas/5757624
https://transparencia.semar.gob.mx/programas/Programa-Sectorial-Marina-2025-2030.pdf
https://asommmn.org.mx/semar-inicia-reorganizacion-de-regiones-navales/