TL;DR: La crisis del autotransporte en México exige políticas públicas urgentes. CANACAR propone incentivos fiscales, inversión en infraestructura y regulación eficiente para enfrentar los desafíos del sector.
La industria del autotransporte de carga en México atraviesa una crisis sin precedentes. Factores como los aranceles impuestos por Estados Unidos, la violencia en carreteras y el aumento de los costos operativos han puesto en jaque la viabilidad del sector. La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) ha elevado la voz y exige la implementación de políticas públicas urgentes para evitar el colapso de una industria que es columna vertebral de la economía nacional.
Impacto económico de la crisis
El autotransporte de carga moviliza más del 80% de las mercancías en México. Su funcionamiento garantiza el abasto interno, la continuidad de las cadenas de suministro y la competitividad de las exportaciones. Sin embargo, la aplicación de aranceles del 25% por parte de Estados Unidos ha encarecido los bienes producidos en México y destinados a ese país, reduciendo la competitividad y debilitando el flujo de mercancías.
Entre 2024 y 2025, el volumen de carga movilizada cayó entre 15% y 20%. En agosto de 2026, la industria registró una caída de 62.4% en producción y de 59.4% en exportaciones respecto al año anterior. El caso del acero es emblemático: aunque CANACAR no produce ni importa este insumo, sí transporta mercancías afectadas por los aranceles, lo que ha reducido los volúmenes de transporte y, por ende, los ingresos de las empresas.
A esto se suma el aumento de los costos operativos y administrativos: mantenimiento, seguros, combustibles, trámites y bloqueos carreteros. Todo esto presiona la rentabilidad de las empresas transportistas, muchas de las cuales operan con márgenes mínimos y enfrentan dificultades para renovar su flota o invertir en tecnología.
Propuestas clave de CANACAR
CANACAR ha presentado propuestas concretas para enfrentar la crisis y fortalecer al sector. En la Convención Nacional 2025, la cámara solicitó al gobierno federal ampliar los incentivos fiscales del Plan México a todas las empresas transportistas, no solo a las de menor tamaño. Esta estrategia permitiría elevar entre 7% y 20% la inversión en vehículos pesados el próximo año.
El Plan México, impulsado por el gobierno y la iniciativa privada, permite la deducción inmediata de hasta 86% del valor de vehículos pesados nuevos adquiridos en el primer año de su implementación (2025-2026) y de 83% a partir de 2027. Sin embargo, este beneficio solo impacta a la mitad de la flota que opera en México, ya que está limitado a empresas con ingresos anuales inferiores a 100 millones de pesos.
CANACAR propone ampliar este incentivo a la totalidad de los transportistas, incluyendo a las grandes empresas. Además, plantea un esquema integral para retirar de circulación vehículos obsoletos mediante bonos de renovación, acceso a financiamiento competitivo para pequeños transportistas y la creación de un marco legal claro y estable. También sugiere fortalecer la infraestructura operativa con centros de renovación, validación y reciclaje.
Países como Brasil, Estados Unidos y Australia han aplicado la deducción inmediata en la adquisición de activos, logrando modernizar su parque vehicular, mejorar la seguridad vial, cuidar el medio ambiente y aumentar la competitividad del sector.
Soluciones legislativas y regulatorias
La crisis del autotransporte requiere una respuesta coordinada entre el sector público y privado. CANACAR insiste en la necesidad de un diálogo constructivo con el gobierno federal y los actores económicos y sociales para construir soluciones conjuntas que garanticen el desarrollo sostenido del sector y el crecimiento del país.
Entre las soluciones legislativas y regulatorias propuestas destacan:
- Incentivos fiscales para la renovación de flota y la adquisición de vehículos más eficientes y seguros.
- Inversión en infraestructura carretera y centros logísticos que faciliten el tránsito y reduzcan los riesgos de inseguridad.
- Regulación eficiente que simplifique trámites y reduzca la carga administrativa para las empresas transportistas.
- Programas de financiamiento accesible para pequeñas y medianas empresas del sector.
- Estrategias para combatir la inseguridad en carreteras, incluyendo mayor presencia policial y tecnología de monitoreo.
La urgencia de estas medidas es evidente. El autotransporte de carga no es solo un servicio, sino un pilar fundamental para la economía mexicana. Su crisis impacta directamente en el abasto de productos, la generación de empleos y la competitividad internacional del país.
Perspectiva de la industria y próximos pasos
El sector enfrenta retos inmediatos, pero también oportunidades para transformarse y adaptarse a un entorno global más exigente. La modernización de la flota, la digitalización de procesos y la adopción de tecnologías limpias son caminos que pueden fortalecer la resiliencia del autotransporte mexicano.
CANACAR reitera su disposición a colaborar con el gobierno y la sociedad para diseñar políticas públicas efectivas que permitan superar la crisis y sentar las bases de un crecimiento sostenible. La experiencia internacional demuestra que la inversión en infraestructura, incentivos fiscales y regulación eficiente son claves para revitalizar el sector.
La industria del autotransporte de carga está en un punto de inflexión. Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán determinantes para su futuro y para la economía nacional.
Fuentes
https://expansion.mx/empresas/2025/10/03/distribucion-mexicana-pierde-fuerza-transportistas-recortes
https://www.tyt.com.mx/nota/ampliar-el-plan-mexico-robustecera-hasta-20-al-autotransporte-canacar
https://revistamagazzine.com/camiones/canacar-alerta-sobre-crisis-en-el-autotransporte-de-carga/